Con el presente proyecto nos marcamos como reto garantizar el bienestar y mejora de la calidad de vida de los pacientes con CET y sus familias, fomentando el correcto desarrollo de la etapa educativa de niños y jóvenes.
La valoración neuropsicológica en los afectados orienta y ayuda a los sistemas escolares a entender los trastornos asociados a la enfermedad y cómo impactan en la educación y la funcionalidad del estudiante.
El propósito es estudiar y valorar los trastornarnos neuropsicológicos asociados a cada afectado, ofreciendo estrategias para ayudar al personal de la escuela y las familias a hacer frente a las complicadas manifestaciones de TAND.
Un neuropsicológo evalúa habilidades cognitivas específicas afectadas por las lesiones de CET (tuberes corticales, nódulos subependimarios y astrocitomas subependimarios de células gigantes) en el cerebro. Este tipo de evaluación proporciona información valiosa sobre el desarrollo de un estudiante en áreas como lenguaje, memoria, atención, percepción, coordinación y personalidad, básicamente “cómo aprende el niño”.
A todo ello se suma, que las modificaciones en TAND nos alertan de posibles cambios en la frecuencia de las convulsiones, o en el tamaño y localización de los tumores.

